viernes, 20 de julio de 2007

Hay tanto que contar...

Hay tanto que contar que no sé muy bien por donde empezar. En estos dos días han pasado muchas cosas: he llorado, he pasado frío, me he reído, he conocido a una catalana de más de 80 años que está en Chile desde antes de 1960 y que sin embargo aún conserva el acento catalán, he probado el terrible café que preparan por aquí, me han servido un vasito de gaseosa después de un cortado, he paseado sola por Valdivia, he estado en una reunión de trabajo, he comido en el Café El Nono por menos de 3€, me han contado la situación económica y política de Chile y algo de su historia delante de una hoguera…
He decidido empezar por la residencia. Es una casa que, como veis en las fotos da casi miedo. No necesito que extraigáis comparaciones, ya las hemos hecho todas Victoria y yo: la casa de Psicosis, la que aparece en Matilda de Roald Dahl... Desde Barcelona no me imaginaba la residencia así, pero ahora me parece que tiene algo especia, supongo que simplemente es mi casa aquí...

Las habitaciones son enormes, con paredes altas, y el lavabo es muy grande también (foto abajo). La dueña es encantadora y nos está ayudando a preparar viajes, nos da consejos de donde ir a comer, no se levanta antes de las 12 de la mañana y se ríe fácilmente.
Pero lo más importante es que cuando esta mañana me he levantado y he recorrido sus largos pasillos hasta llegar al lavabo que tiene ducha y he abierto el grifo del agua caliente y efectivamente ha salido agua caliente me he sentido feliz. Sin más, feliz. Supongo que eso es empezar a saber valorar las pequeñas cosas…


Mañana más y mejor (hoy estoy un poco cansada).

2 comentarios:

Anna E. Puig dijo...

Patty, esperavem notícies teves! Veig que de moment instal·lada i això ja és un gran pas, creu-me!

Escolta'm, si s'han de fer apostes sobre les possibles semblances de la teva residència i alguna casa famosa jo voto per la casa de "los Otros" de manera que estigues a "l'aguait"! jijijijijiji

Res, només saludar-te, potser jo algun dia també me'n aniré a viure a algun país només per sentir el plaer de conservar el meu accent català tants anys després...

Fins ben aviat Princesa,

ruben dijo...

ya lo dicen, el primer paso es aceptarlo... te aseguro que darse cuenta de lo mucho que valoras determiadas cosas... eso es saber crecer