viernes, 31 de agosto de 2007

Fin de semana 6 (II): del 24 al 27 de agosto


Antes de empezar con el Gran Santiago, que requiere tiempo de explicación y de subir fotografías os explicaré nuestra estancia (corta pero intensa) en Viña del Mar. Lo recorrimos en una tarde, en la tarde del sábado después de habernos recorrido medio Valparaíso. Ahora repasando las fotografías que hice me doy cuenta lo que el cansancio provocó: Viña es más bonito de lo que parece en estas fotografías.

Viña del Mar y la gaviota de flores.
[Y también Telepizza, lo sé]


Viña del Mar es una ciudad costera y turística que está a escasos 40 kilómetros de Valparaíso y se llega en micro. Antes se conocía como Viña del Mar Ciudad Jardín porque tiene varios parques y también porque la avenida principal tenía, a un lado y a otro, casas con jardines con muchas flores que sus dueños se esmeraban en cuidar. ¡Ahora esa avenida está llena de concesionarios de coches! Cuando digo llena quiere decir que en toda la avenida habrá una o dos casas habitadas por particulares, dos o tres restaurantes, tres Bancos y tres tiendas de telefonía móvil; así que de jardines pocos.
En esa avenida se encuentra el Palacio Carrasco, que en la actualidad es el Departamento de Cultura de la Municipalidad (Ayuntamiento) de Viña del Mar. La escultura de delante es “La Defensa” de Auguste Rodin.




Palacio Carrasco



Fuimos a visitar uno de los jardines más grandes de Viña, el Parque Quinta Vergara, un parque enorme que había sido residencia de una familia adinerada de Viña. Además del Palacio Vergara contiene un anfiteatro al aire libre, donde entre otras cosas, se celebra cada verano el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar donde actuaron en 2007 cantantes como Ricky Martin, Bryan Adams o La Oreja de Van Gogh.

Palacio Vergara


El anfiteatro


En otro parque más pequeñito vimos estas figuras de madera. Tuvimos que hacernos la foto, así aunque no hayamos podido ir a Isla de Pascua por lo menos hemos podido posar al lado de un moai. ¿Qué tienen estos moais que no tengan los de verdad? ¡Que estos los venden! Este consumismo…

Con los moai

Por último visitamos la zona de Reñaca. Pese a que el paseo por la costanera fue agradable lo cierto es que no me llamó mucho la atención, la idea de playa, paseo al lado de la playa y zona de pisos y apartamentos al lado la encuentras en muchos sitios. Lo único particular era que los bloques de apartamentos estaban construidos en escalera de manera que todas las alturas recibían sol directo en su terraza todo el día. Muchos me decían que esa zona me iba a gustar mucho porque el turismo que hay allí es algo más selecto, suelen ser santiaguinos que compran un departamento al lado de la playa y pasan allí sus vacaciones. Lo que me gustó fue los precios de los apartamentos aquí. Nos dijeron que en un bloque de lo más lujoso: apartamento al lado del mar en un bloque muy alto, con portero, aparcamiento y realmente muy elegante podía costar unos 20 millones de (las antiguas) pesetas. ¿Qué os parece? ¿Alguien se anima a invertir sus ahorros en Viña y venirse a pasar las Navidades en la playa?





En Reñaca. Al parecer hay pocas playas en Chile de arena amarilla, suele ser más bien grisácea... Pero claro, a mí no me sorprendió.


2 comentarios:

ruben dijo...

lo que mas me gusta? la silueta de la última foto...

todo lo demás, como siempre, impresionante.

;)

Jourist dijo...

Pastilla! Esto es una pasada! Mejor que una guía de chile. Me están entrando ganas de ir. Me alegro de que estés tan bien. Qué monos los padres que os acogieron! Yo hoy he vuelto al trabajo... Esto de empezar un viernes es lo mejor jeje. Sigue pasándotelo tan bien! marta